Inteligencia musical: qué es, características y qué dice la investigación

La inteligencia musical es la capacidad de percibir, recordar, interpretar y crear música: oír con precisión la altura, el ritmo y la melodía y trabajar con ellos. Es una de las siete inteligencias originales de la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, también llamada inteligencia musical-rítmica. La mejor prueba de que es una capacidad aparte viene de personas que pierden la música, o nunca la tienen, mientras todo lo demás funciona; la prueba más directa de la teoría no logró aclarar dónde queda respecto al CI.

De dónde viene la idea

Gardner la incluyó entre las siete en Frames of Mind (1983) y la concibió como paralela al lenguaje: un sistema de patrones sonoros que se percibe, se recuerda, se interpreta y se compone, con la altura y el ritmo como elementos centrales. Entre sus argumentos estaban los niños prodigio y los savants musicales, y que la música puede perderse, o salvarse, tras una lesión cerebral. Las demás están en la guía de tipos de inteligencia; la anterior de la serie es la inteligencia cinestésica.

Características y ejemplos

  • Oído para la afinación. Notar al instante que una voz está un poco calada.
  • Sentido del compás. Seguir el compás de doce tiempos de una bulería con las palmas.
  • Memoria melódica. Tararear una canción tras oírla una o dos veces.
  • Escucha de la estructura. Distinguir la línea del bajo o cada sección de la banda de música del pueblo.
  • Creación. Tocar de oído, improvisar o componer.

Ilustran la definición; no son una prueba diagnóstica.

La prueba más sólida: cuando solo falla la música

La amusia congénita (la llamada sordera tonal) es una dificultad de por vida para percibir la música en personas con audición e inteligencia normales. En 2017, Isabelle Peretz y Dominique Vuvan, de la Universidad de Montreal, estudiaron a 20.000 participantes y situaron su prevalencia en torno al 1,5 %, muy por debajo del 4 % repetido desde 1980. No mejoraba con formación musical, el 46 % de los familiares de primer grado también la tenía y aparecía casi aislada de otros problemas cognitivos. Los autores concluyen que probablemente se debe a variaciones genéticas que afectan específicamente a la capacidad musical, justo el tipo de sistema independiente que predice Gardner.

Qué pasó cuando se puso a prueba

En 2006, Beth Visser, Michael Ashton y Philip Vernon aplicaron a 200 adultos dos pruebas por cada una de las ocho inteligencias y una prueba de capacidad mental general. Para la música, el participante oye pares de frases musicales y decide si son iguales o distintas en altura o en ritmo. Las dos pruebas de música no se relacionaron significativamente con la capacidad general, a diferencia de las verbales, espaciales y lógicas. Pero en ese estudio su fiabilidad fue muy baja (0,17 la de altura) y la autora escribió que era casi imposible sacar conclusiones sobre el lugar de la música entre las capacidades mentales. Lo que sí quedó claro: la autovaloración musical de los participantes coincidía con ambas pruebas. Conclusión honesta: el estudio no demuestra que la inteligencia musical sea independiente del factor g, ni que forme parte de él.

¿Se puede entrenar?

La práctica construye la habilidad: nadie toca en el conservatorio sin horas de estudio. Pero en un estudio de 2014 con unos 10.500 gemelos suecos, Miriam Mosing y su equipo del Instituto Karolinska vieron que gemelos idénticos que habían practicado cantidades muy distintas puntuaban igual en pruebas de ritmo, melodía y altura; y cuánto practicaba cada persona era hereditario en un 40–70 %. Sobre si las clases de música hacen más inteligentes a los niños, un metaanálisis de 2020 halló un efecto de casi cero; está explicado en el artículo sobre el efecto Mozart.

¿Es de verdad una inteligencia?

La revisión de Lynn Waterhouse (2006) concluyó que la teoría carece de apoyo empírico suficiente; Gardner y Seana Moran respondieron que la crítica la malinterpreta. Otra objeción es la circularidad: alguien es bueno en música porque tiene inteligencia musical, y la inteligencia musical consiste en ser bueno en música. La música tiene a la vez una de las mejores pruebas de un sistema cerebral propio —la amusia— y algunos de los datos de prueba directa más débiles.

Sobre esta página

Un test de CI, también el nuestro, mide el razonamiento con patrones, números y palabras, no la afinación, el ritmo ni la memoria musical. Esta página resume investigación publicada con fines informativos; los datos de 2006 proceden de la tesis completa de la autora y el resto, de los resúmenes publicados. Nada de lo que aquí se dice evalúa la audición ni ninguna condición médica: las dudas sobre la audición o el desarrollo de un niño corresponden a un médico o a un audiólogo. El test de IQ Revealed es una prueba de razonamiento en línea de 40 ítems propios para mayores de 18 años y no es una evaluación clínica. IQ Revealed no tiene relación con Howard Gardner, con la editorial de la prueba de audición musical ni con los demás investigadores, universidades, revistas y publicaciones citados.

Preguntas frecuentes sobre la inteligencia musical

¿Qué es la inteligencia musical?

La inteligencia musical es la capacidad de percibir, recordar, interpretar y crear música: oír con precisión la altura, el ritmo y la melodía y trabajar con ellos. Es una de las siete inteligencias originales de la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, expuesta en Frames of Mind (1983).

¿Cuáles son las características de una persona con inteligencia musical?

Notar enseguida una nota desafinada, llevar el compás, recordar una melodía tras oírla una o dos veces, distinguir los instrumentos de una canción y tocar de oído. Son ejemplos de la definición, no una prueba. En un estudio de 2006, la valoración que la gente hacía de su propia musicalidad coincidía con sus resultados en dos pruebas de escucha.

¿Tiene relación la inteligencia musical con el CI?

Quizá algo, pero la evidencia es menos clara de lo que suele decirse. En la prueba más directa de la teoría de Gardner, las dos pruebas de música no se relacionaron de forma significativa con la capacidad mental general, pero midieron mal en ese estudio y la propia autora escribió que era casi imposible sacar conclusiones.

¿Aprender música sube el CI?

Probablemente no de forma duradera. Un metaanálisis de 2020 con 54 estudios de formación musical en niños halló un efecto global de casi cero al controlar la calidad de los estudios. Merece la pena por la música en sí; el artículo sobre el efecto Mozart lo detalla.

¿Cómo se desarrolla la inteligencia musical?

Las habilidades musicales mejoran con la práctica: tocar o cantar con un profesor, ejercicios de oído y de ritmo, y escucha activa. Un estudio con unos 10.500 gemelos suecos sugiere, eso sí, que la práctica mejora la ejecución más que la capacidad de escucha que miden los tests.

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