Sesgo de confirmación: qué es, ejemplos y cómo evitarlo
El sesgo de confirmación es la tendencia a buscar, interpretar y recordar la información de modo que confirme lo que ya pensamos. No es mentirse a propósito: actúa en silencio, a través de las preguntas que hacemos, las pruebas que examinamos con lupa y los ejemplos que nos vienen a la cabeza. Es uno de los hallazgos más sólidos de la psicología del razonamiento, y ser inteligente protege sorprendentemente poco.
Las tres formas del sesgo de confirmación
- Búsqueda sesgada: buscamos sobre todo lo que puede apoyar nuestra idea y casi nunca lo que podría refutarla.
- Interpretación sesgada: lo favorable se acepta sin más; lo contrario se revisa en busca de fallos.
- Memoria sesgada: recordamos mejor los casos que encajan.
Forma parte de la gran familia de los sesgos cognitivos, y es probablemente el de mayor alcance.
El origen: la tarea 2-4-6 de Wason
En 1960, el psicólogo británico Peter Wason mostró la serie 2, 4, 6 y dijo que seguía una regla. Los participantes podían probar otras series de tres números y saber si encajaban. La regla era solo «tres números en orden creciente». Casi todos imaginaron algo más estrecho, como «sumar dos», y solo probaron series que lo confirmaban, como 8, 10, 12. De 29 participantes, solo seis dieron con la regla sin anunciar antes una errónea; 13 anunciaron una errónea y nueve, dos o más. La salida era probar una serie que, según su hipótesis, debía fallar, como 10, 5, 1.
Ejemplos de la investigación
Preguntas que solo pueden decir sí. En 1978, Mark Snyder y William Swann pidieron a los participantes averiguar si su interlocutor era extravertido. Eligieron sobre todo preguntas sobre situaciones sociales animadas, y los entrevistados acabaron pareciendo de verdad más extravertidos.
Las mismas pruebas, conclusiones opuestas. En el estudio de Lord, Ross y Lepper (1979), cada bando juzgó más sólido el estudio que le daba la razón y salió más convencido: es la polarización de actitudes.
Lo que elegimos leer. Un metaanálisis de 2009 (Hart, Albarracín y colaboradores) halló una preferencia moderada por la información afín (d = 0,36), que se invertía cuando la información contraria era útil para un objetivo inmediato.
¿La inteligencia protege del sesgo de confirmación?
Apenas. Keith Stanovich, Richard West y Maggie Toplak concluyeron en 2013 que la magnitud del sesgo «de mi lado» guarda muy poca relación con la inteligencia; evitarlo es una habilidad de pensamiento racional que los tests de CI no miden. En 2017, Dan Kahan y sus colegas presentaron la misma tabla de datos como ensayo de una crema para un sarpullido o como estudio sobre una prohibición de armas. Con la crema, los más hábiles con los números acertaban más; con las armas, las respuestas se dividieron por ideología, y la división fue mayor entre los más hábiles. Lee también sobre el pensamiento crítico y el efecto Dunning-Kruger.
Cómo reducir el sesgo de confirmación
- Considera lo contrario: en los experimentos de Lord, Lepper y Preston (1984), preguntarse «¿cómo juzgaría este estudio si el resultado fuera el opuesto?» redujo el sesgo más que pedir imparcialidad.
- Haz una prueba que pueda fallar: anota la observación que demostraría que te equivocas y búscala.
- Decide antes qué te haría cambiar de opinión.
- Lleva desacuerdo al grupo: los grupos que ya piensan igual buscan información aún más sesgada.
No toda búsqueda de confirmación es un error: Klayman y Ha (1987) mostraron que probar los casos esperados suele ser una buena estrategia. El problema aparece cuando ninguna de tus pruebas podría demostrar que te equivocas.
Sobre esta página
Esta página resume investigación publicada con fines informativos. El test de IQ Revealed es un test de razonamiento en línea con 40 ítems propios para adultos a partir de 18 años; no mide el sesgo de confirmación ni otros sesgos de pensamiento. IQ Revealed no está vinculado con los investigadores, universidades, revistas o editoriales citados; los nombres solo identifican la investigación descrita.
Preguntas frecuentes sobre el sesgo de confirmación
¿Qué es el sesgo de confirmación?
El sesgo de confirmación es la tendencia a buscar, interpretar y recordar la información de forma que favorezca lo que ya crees. En una revisión de 1998, Raymond Nickerson lo describió como buscar o interpretar las pruebas de manera parcial a las creencias, expectativas o hipótesis que uno ya tiene, y lo calificó de omnipresente.
¿Cuál es un ejemplo de sesgo de confirmación?
En un estudio clásico de 1979, partidarios y detractores de la pena de muerte leyeron los mismos dos estudios: uno parecía demostrar que disuade del homicidio y el otro que no. Cada grupo consideró más convincente el que le daba la razón, y ambos salieron más seguros de su postura inicial.
¿Las personas inteligentes tienen menos sesgo de confirmación?
Muy poco menos. Stanovich, West y Toplak informaron en 2013 de que la magnitud del sesgo «de mi lado» apenas guarda relación con la inteligencia. En un experimento de 2017, las personas con más habilidad numérica se polarizaron más, no menos, cuando los mismos datos se presentaron como un estudio sobre control de armas.
¿Cómo evitar el sesgo de confirmación?
La técnica mejor probada es «considerar lo contrario»: preguntarte cómo juzgarías las mismas pruebas si apuntaran en la dirección opuesta. En experimentos de 1984 funcionó mejor que pedir simplemente ser justo e imparcial. Decidir de antemano qué te haría cambiar de opinión sigue la misma lógica.
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